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viernes, 12 de febrero de 2021

Cosas que Valen la Pena: Carta al Rey

 


 

Un domingo como cualquier otro me tropecé buscando algo del género fantástico y me encontré con esta modesta serie que quiero recomendarles hoy. Carta al Rey cuenta la historia de Tiuri (Amir Wilson His Dark Materials, El Járdin Secreto) un aprendiz de caballero que es de madera para todo en la vida excepto ser un buen pibe. Este joven tan parecido a Julian Weich  es el hijo adoptivo de Sir Tiuri the Brave (David Wenham 300, El Señor de los Anillos) y a pesar de los esfuerzos de este y sus maestros Tiuri no pegua una. No sirve para pelear ni para montar a caballo y en las pruebas como caballero muerde el polvo frente a sus brutales compañeros, hijos de otros aun peores Lores de  Dagonaut. 

Sin embargo el destino no anda pidiendo credenciales de macho fatal a la hora de encomendar una misión y después de algunas peripecias Tiuri termina recibiendo de parte de un caballero moribundo una carta que debe entregar al Rey de Unawen. Es una cuestión urgente, de vida o muerte para ambos reinos. El malvado príncipe Veridian trama algo nefasto y con él viene la oscuridad. 

Como si fuera poco Tiuri tiene que lidiar también con voces extrañas que le hablan y lo desconcentran en los momentos más inoportunos, un caballo legado por el caballero negro que no le hace un carajo de caso y los jinetes rojos; que le dan caza para recuperar la carta.

Carta al Rey es una historia de Fantasía súper clásica apuntada para un público juvenil. Pero los jovatos como yo la pueden disfrutar sin mayor problema. Acá no andan dando muchas vueltas con los personajes ni todo es un culebrón sangriento al estilo de Juego de Tronos. Esta es una serie que apunta más al relato heroico clásico donde los buenos son los buenos y los malos son los malos. Como un amante de la fantasía más tradicional me la pase muy bien mirándola. No es la serie que te va a volver loco. De hecho yo no tuve ninguna ansiedad por hacerme un maratón. Pero disfrute mucho cada capítulo. Me recordó un poco a las producciones Family Friendly que hacían canales como Hallmark en los años 90s.

La serie se filmó en Nueva Zelanda y le saca bastante provecho a eso en lo que refiere a sus paisajes. Esta basada en una novela (que me dieron ganas de buscar) de Tonke Dragt  autora neerlandesa que ganó un premió como el mejor libro infantil de los ultimos 50 años.

Carta al Rey es una serie genial para mirar los domingos antes de irte a dormir. El relato tiene aventuras, luchas con espadas, mucha magia y una ternura en sus personajes que el género haría bien en recuperar. 


 

miércoles, 17 de junio de 2020

Cosas que Valen la Pena: Cae la Noche en la Tierra Media


Supongo que cuando la temperatura supera los 23 grados me pongo nostalgico. 

Brian May, guitarrita de Queen, dijo que hay una nostalgia buena que sólo atesora recuerdos de momentos muy felices. Si hay un recuerdo feliz en mí muy probablemente este asociado al disco Nightfall in Middle Earth de Blind Guardian.


Existen un sin fin de obras musicales basadas en la obra de J.R.R Tolkien y son tan diversas en cantidad como en calidad. Se han hecho canciones de casi cualquier genero músical que van desde el oscuro INDIE hasta el metal más pesado que pueda llegar a existir. En esa amplisima oferta sólo he encontrado dos discos (dejemos las canciones o singles para otra charla) que realmente me hagan pensar en la obra del profesor de Oxford. Nightfall in Middle Earth, basado en El Silmarillion, es uno de ellos.

En la epoca en que el internet que conocemos hoy estaba en pañales (y creo que podría decir que fue antes de que You Tube existiera) había que ir a la pagina oficial de Blind Guardian para escuchar unos demo de un minuto y medio para pispear un poco de que trataba cada disco de la banda Alemana. Por entonces, desde un obscuro y semi desierto Ciber Café Geselino quien les escribe escuchó las primeras notas de "Mirror Mirror" o "Nightfall" Para ese entonces ya me gustaba bastante la banda a la que había llegado a conocer gracias a mi hermana. Pero cuando uno era adolecente en los 2000 comprar un disco era un poco un acto de fe. Podía tener dos temas geniales y ser igual una absoluta porqueria. 

Finalmente para una navidad en la que Nestor Kirchner todavía era presidente mi vieja me compró el glorioso buzo con capucha que algunos de ustedes ya me han visto puesto y dos discos de la banda en una galeria sobre la Avenida Rivadavia donde hoy sólo subsisten dieteticas y locales de celulares rob...accesorios para dispositivos moviles. Eran Tokio Tales (un gran vivo del grupo que recomiendo tambien) y Nightfall.

En el 2007 pude comprar la versión original remasterisada
En un CD truchito pero hermoso (de calcomania amarilla brillante) el gordo de la rockeria había puesto NAIFALL BLIND GURDIN con fibron negro. Por varios años fue la única copía (bastante buena tengo que decirlo) que pude conseguir del disco. En esa epoca los originales de Blind Guardian no eran sencillos de encontrar si no sabías donde buscar. 

El arte de tapa ilustra el Baile de Luthien frente a Morgoth en Angband
Escuche el disco por primera vez poco tiempo despues de haber terminado de leer el Señor de los Anillos. Por lo tanto aquello que relataban las canciones acerca del Silmarillion era para mí un absoluto misterio del cual sólo sabía por las referencias de Tolkien en la novela. Yo supongo que eso le dio un plus al disco en mi imaginación. La primera edad de la tierra media era para aun un gran misterio y las canciones me hacían pensar en esos melancolicos poemas con los que me había topado en los tres tomos del libro que recitan algunos personajes. 

El tema que dedican a Beren y Luthien es descorazonador y vibrante


Nightfall in Middle Earth esta compuesto de una manera muy particular. Muchas canciones duran apenas unos treinta segundos y funcionan como introducciones o separadores a cada parte de la historia. Aun sin haber leído el Silmarillion y sabiendo un poco de ingles se puede seguir la trama como si te estuvieran contando un cuento. Los sonidos y el estilo de cada canción son evidentes. No dejan lugar a duda de si tratan de una batalla, de un lamento o una gesta llena de coraje. Si uno se acuesta y lo deja puesto en la oscuridad al terminar sentira que le narraron una enorme historia de un mundo perdido y lejano que sobrevive sólo en el recuerdo.

El aura de la obra en sí es bastante sombría, hay que decirlo. Pero creo que esto se debe a que se desea transmitir la idea de que el mundo del que se habla se encuentra sumamente transitado por lo misterioso y lo nocturno. Algo que a mi parecer es bastante elfico o al menos un humor bastante acorde al de los elfos que desafiaron la gran oscuridad de Morgoth con sus esperanzas y memorias  solo atestiguadas hoy por las estrellas.

Para mí el gran secreto de este album es que las letras no refieren literalmente al Silmarillion excepto muy contados casos donde se mencionan algunos nombres de lugares o títulos de personajes. Las canciones no se arrojan a contar la historia al estilo "Feanor llegó a la tierra media un viernes despues de tomar una pepsi" Al día de hoy pienso que allí reside en parte la genialidad y la originalidad de Hansi Kursch para no hacer de cada cancion una paparruchada de lugares comunes tan tipico (lamentablente) en este genero músical. 

El Silmarillion es una obra profundamente poetica y es a través de la evocación de ciertas escenas y pasajes que es posible transmitir la misma vibra, la misma osadía y sobre todo el mismo dolor que guardan las páginas de ese monumental trabajo de Tolkien que tenemos gracias a su hijo Cristopher, que lo compuso de la manea más coherente posible. No sólo le debemos ahora ese libro, sino tambien este disco  gran disco de Power Metal. Que descanse en paz. 








Y por último la que más me gustaba escuchar en el ciber de villa gesell. When Sorrow Sang, el tema que habla de la historia de Beren y Luthien.



domingo, 28 de abril de 2019

Randomingo: Aniversarios

#Randomingo


El 24 de abril pásado, Memorias de la Nevada, cumplió cuatro años. Puse entonces el punto final a mi última novela terminada hasta la fecha. Por ese motivo decidi salir a comer afuera para celebrarlo.
Tengo muchos aniversarios cuya celebración me esfuerzo por cumplir. El 10 de Septiembre (el día en que decidi que quería ser escritor) el 8 de Junio, (Aniversario de El Ritual de los Condenados, mi segunda novela y la radio on line Fm walk), el 7 de Julio (día de Himburgo, el pais de fantasia que se lleva la mayoría de mis relatos sobre Balbania) y el 24 de abril ya citado.
Hace poco me pregunte por que pinto de colorado en el calendario esta clase de fechas y haciendo un poco de memoría seguro encontraría rápidamente unas diez fechas más merecedoras del galardon de "Aniversario" Pero en mi vida creo que ya tengo suficiente de pasado para añorar por ahora...
La cosa es que me di cuenta que uno de las pocas cosas que tenemos para celebrar que tienen que ver enteramente con nosotros como personas es nuestro cumpleaños. Desde ya que tambien estan los aniversarios de pareja. Pero al momento no tengo la suerte de siquiera celebrar un matrimonio fracasado (lo que es una lastima porque podría curtir la onda de escritor torturado por su familia rota en mil pedazos)
Lo cierto es que desde pibito siento que mi cumpleaños queda chico y si uno siempre se anda quejando de no tener tiempo para uno. Buscar y celebrar fechas inventadas por uno mismo me parece de las mejores excusas que he tenido para salir a comer, ponerme en pedo o ir a ver un amigo.
Ya a mis 30 años, en mi cumple me di cuenta que a decir verdad cada día merece una minima celebración por el simple hecho de estar vivo y al comprender la enorme cantidad de posibilidades que eso supone, bien vale celebrarlo.
 anivers

domingo, 4 de febrero de 2018

Pensamientos de un Escritor al Pedo V: La Illiada y El Borracho





Para mi amiga Carla, con la que siempre terminamos hablando de la Illiada

Después de una conversión breve y bastante aburrida el tipo se quedó dormido en la mesa. ¡En mí mesa! Era una noche preciosa en el centro de Villa Gesell, había ido específicamente a comprar un libro y leerlo en alguno de los bares de la avenida tres mientras me tomaba una botella de Quilmes; pero más que aventuras y acción en las playas de Illion termine en esta penosa situación.

Si mal no recuerdo esto ocurrió en el verano del año 2010 o 2011. Toda mi vida veranie en Villa Gesell y, como suele ocurrir cuando uno frecuenta una localidad costera en temporada hice allí muchos amigos en mi adolescencia que por suerte mantengo hasta el día de hoy. Sin embargo ya para estos años la mayoría de ellos llegaban para Febrero. Es decir que además de tomar mate en la playa al lado de mi vieja y escribir un poco de trasnoche en mi casa no tenía una absoluta porgona para hacer.

Sin embargo quien les escribe sabe disfrutar de la soledad desde una edad temprana. Por lo que directamente empecé a salir solo. Después de cenar me tomaba el 504 y daba vueltas por el centro, miraba los locales, las librerías y los restoranes como una señora jubilada en su primer viaje a la costa atlántica. 

En uno de esos recorridos llegue a una vistosa librería llamada "El Ventanal" que en ese entonces tenía una bella fachada que se asemejaba a una suerte de cabaña en el bosque o algo por el estilo. Este local de aspecto rústico y hippon ofrecía una enorme gama de clásicos por dos mangos con cincuenta. Lo recordaba porque el año anterior había adquirido allí "La Divina Comedia" por el módico precio de 25 pesos. 



Decidí comprarme "La Illiada" el último de los clásicos que me faltaba por leer. Sin embargo ya desde el momento que lo compre las cosas salieron raras. Para arrancar no encontraba a alguien que me atendiera. El tipo que se paraba al lado de la caja  (de un extraño acento cubano) miraba y sonreía como si fuera el dueño. Voy y le digo "Bueno, me llevo este" a lo que el calvo señor me responde "Ahhh bueno, sí. Muy bien. Buena elección" No se mueve un centímetro y sigue sonriendo a la gente que entra al local. Le insistó "¿Me cobras por favor?" El sujeto se ríe y me dice "No, no...yo no soy de acá."  Al rato apareció un rubio lungo y me cobró con el menor entusiasmo posible.

Como mi plan esa noche era beber, fumar y leer, me fui al costado del local donde tenían unas mesitas en las cuales servían bebidas. Me senté en una mesa junto al libro que acababa de comprar y espere a que me atendieran. De nuevo no había nadie en la barra o la caja del seudo Bar. La única camarera estaba embelesada con el Hippie que estaba gritando a todo trapo "Para los pobres pan y para los ricos mierda, mierda" junto a su guitarra criolla  acompañado por la mínima audiencia que tenía para entonces en fervor revolucionario. Uno que hubiera acompañado con gusto...¡Si me hubieran atendido!

A los diez minutos empecé a ponerme un poco ansioso. Era Villa Gesell, plena temporada de Enero, acababa de comprarles un libro, quería darles mi plata a cambio de una cerveza fría y unos manís de cuarta (y eso que decían que había faltante ese verano por culpa de Guillermo Moreno y también te  los cobraban) y estos tipos no daban pie con bola. Mire la hora, eran las 12:30. Era el único pelotudo sentado ahí. Se suponía que deberían estar ardiendo de actividad comercial como todo el resto de la villa para entonces. Pero al parecer las canciones de la guerra civil española debían de ser una suerte de recital privado para las dos camareras y el pelado cubano. 

La cosa es que me hinche las bolas y terminé en un bar que esta siempre abierto en el centro, llamado "Cachavacha" Ahora bien, no me mal interpreten. Pero a mi edad entonces terminar en "Cachavacha" era como ir al bar donde va tu tía y la vecina cuando se juntan a comer masitas. Sin embargo yo estaba decidido y si me quedaban dudas vi que vendían las Quilmes de 3/4 a sólo 15 pesos. Esa era la cantidad justa de Cerveza que podía ingerir mientras leía si me interesaba realmente entender lo que estaba leyendo...

Justito Homero no sería el mejor autor para leer medio en pedo

Me senté afuera, en una de esas mesas largas que da a la 3 frente a un Havanna. Desde allí, si me aburría, podía ver a las chicas que iban a bailar, pispear que carajo hacía la policía, reírme de los malones de borrachos que bajaban del 504 a tres cuadras de allá y tener aire fresco. Todo genial. Me atendieron al toque y de primera, me trajeron cerveza y hasta me di cuenta que me alcanzaba para pedir un platito con jamón crudo. 

Ya estaba a mis anchas, leyendo como la cólera de Aquiles ponía en peligro toda la ambición de Agamenon cuando noté que frente a mí mesa había un borracho perdido con un ligero parecido a Ricardo La Volpe que estaba molestando a la camarera. Una piba linda y muy simpática. La chica le dice que se calme y el tipo se va para el baño tambaleándose. Cuando vuelve se sienta nada más y nada menos que en mi mesa. 
Mi putisima mesa. 

No se si se dio cuenta que yo estaba desesperado por compañía (aunque no precisamente la de él) si lo hizo a propósito o si simplemente era un Drink Warrior local en una de sus muchas borracheras. Pero la cosa es que el sujeto se sentó frente a mí y me preguntó "¿Que estas leyendo? ¡Hip!" y yo, que además de buen educado soy bastante pelotudo le dije "La Illiada" 

Tenía la convicción que íbamos a intercambiar dos palabras y se iba a ir a su casa. Pero el tipo se puso a hablar durante largos minutos de cosas inteligibles. Su boca de labios anchos bajo un bigote prominente escupía toda clase de balbuceos etílicos de los cuales apenas podía rescatar dos o tres palabras. 

Supongo que muchos de ustedes habrían ido de inmediato a la caja de Cachavacha a decir "AUXILIO UN BORRACHO" pero la verdad es que a mi nunca me gusto ponerme en el papel de buchón, ni siquiera en esta ridícula situación. Por lo que, en un momento simplemente deje de prestarle atención y me concentre en mi lectura rogando porque la camarera se diera cuenta de que este chabon estaba en cualquiera. 

No había terminado leer como Aquiles manda a lavar los platos a la mitad de los reyes del peloponeso cuando empiezo a escuchar ronquidos. La Volpe versión Villa Gesell se acababa de desplomar sobre mí mesa y no daba mayores señales de vida que el ir y venir de su gordo vientre.Allí apareció mi amor propio, también impulsado por la cobardía. "Estoy de vacaciones, estoy en villa gesell. Quiero leer, comer maní, fumar e irme a mi casa. No puedo ser tan pelotudo...." Con cierto rubor en mi pálido rostro le explique la situación a la moza. Roja como un tomate se le puso la cara y llevándose una mano a la boca me rogó que la disculpara por no haberse dado cuenta. 

Resulta que este sujeto hacía lo mismo todas las noches. Iba a Cachavacha, se ponía un pedo atómico todas las noches y le decía guarangadas a la pobre piba. Cuando no le alcanzaba con eso se sentaba en mesas ajenas a sacar conversión hasta que se iba o lo rajaban. Tardamos un buen rato en despertarlo y este sin decir palabra pareció caer en lo que había ocurrido y parpadeando como venido del país del ensueño simplemente pagó y se fue. Le dí la mano con una sonrisa genuina y le dije que no había ningún problema. Tambaleándose, se alejó por la avenida 3 en dirección al sur desvaneciéndose entre carteles de Neón e histéricos adolecentes.

Al fin y al cabo yo no tenía nada mejor que hacer y por lo menos la aventura con el borracho resultó en algo bastante más interesante que una solitaria recorrida por un centro gesellino que a mis 23 años me lo conocía mejor que Hector a su amada Troya. 

Desde entonces Cachavacha se transformó en mi lugar predilecto para tomar una birra, leer un libro y comer maní. Un maní que no cobraban por tener algún extraño y espurio arreglo con la secretaria de comercio de Guillermo Moreno. 

¿Tienen algun bar favorito donde vayan a leer? ¿Han tenido que verselas con la Fauna usual de estos lugares? ¡Cuenten y comenten!

miércoles, 31 de enero de 2018

Pensamientos de un Escritor al pedo IV: Ursula Para Navidad



Fue en un verano caluroso como este que conocí finalmente a Ursula K Le Guin. Durante años mi hermana me había dicho que un amigo suyo le había prestado todos los libros de Terramar; pero que ya no los tenía y que no se veía más con el afortunado poseedor de semejante tesoro. El asunto había ocurrido "mucho tiempo atrás" cuando ella todavía estaba en el secundario.

Cuando termine de leer todo lo que había para leer de J.R.R Tolkien me fue muy difícil encontrar otros libros del género que llamaran mi atención y cuando pedía recomendaciones a personas de confianza estos siempre me recomendaban "Terramar" (para abreviar "Historias de Terramar) Muchos eran tipos ya grandes que lo habían leído en los setenta/ochentas pero cada vez que iba a las librerías preguntando por esta saga o su autora recibía un no por respuesta. Y cuando me puse a surfear la web encontré muy pocos blogs en español que conocieran la obra de Le Guin, al menos en lo que respecta a la fantasía. 

Hasta me acuerdo vividamente que una lectora muy efusiva decía que por fin había encontrado "Literatura de fantasía escrita por una mujer y no por ese machista y aburrido de Tolkien"
Ocurrió, sin embargo que acercándose la navidad del año 2009 lo encontré en la ya extinta librería Galerna del Shopping Caballito. Resulta que en ese local había un librero a la antigua. No recuerdo ahora su nombre pero el tipo era tan querido y respetado que hasta en un stand de la feria del libro me dijeron, años después "En caballito estaba Manuel. Se retiró. Sabía bocha el tipo"

En efecto Manuel o como se llamara tenía idea de lo que le hablaba cuando le decía "Saga Terramar" y me acompañó hasta una mesita en cuyo estante inferior estaban no uno, ni dos si no TODOS los libros sobre el mago Ged y sus aventuras. "Minotauro los esta re editando ahora" me dijo con una sonrisa.

Le pedí que me guardara aunque sea un ejemplar del primer tomo "Un mago de Terramar" y fui corriendo a mi casa a rogarle a mi madre que me lo regalara para las fiestas. Mi vieja podra haber tenido muchos defectos (?), pero nunca me negó un libro. Fue uno de los regalos de navidad más deseados de mi vida.

Por ende conocí a Le Guin y Terramar estrenando el aire acondicionado que instalamos durante la dekada ganada entre los cuetes del 25. ¡Tenía una pluma tan distinta a todo lo que había leído antes! Suave, tranquila. A veces hasta demasiado tranquila para mi gusto. Se tomaba todo su tiempo para hablarme de la mascota del pibe mago, de que había cabras en la isla, de que el sol iba así o hacía asa. Sin embargo no me aburría, si no que me producía una amable sensación de sosiego. Hasta que llegó "Ese momento"

No se si habran leído alguno de los libros de esta saga. Pero en todos los casos Ursula despliega una gentil marea de palabras y situaciones paso a paso hasta que se produce un quiebre ambismal en la historia y a partir de ahí despega como una ojiva nuclear soviética en dirección al cerebro/alma del lector y ya nada es igual. A partir de ahí el libro simplemente vuela como el Milenium Falcon al Hiperespacio.
Particularmente  en el primer tomó yo sentí que estaba volando en LSD con el aire a 16

Tanto en "Historias de Terramar" como en otros más nuevos "Anales de la costa Occidental" Le Guin da una clase de como se puede escribir fantasía épica desde una perspectiva completamente distinta a lo que estamos acostumbrados y fue eso lo que más me sorprendió. Propone historias donde la violencia no es para nada la solución. Apela a la sabiduría y a la sencillez de cada uno de nosotros a la hora de enfrentarse a los problemas. El sentido humano de sus historias es conmovedor y poderoso. En lo personal nunca sentí que estaba aprendiendo tanto de alguien al leer como en su caso.

 Aplique algo de lo aprendido en Tindar, sobre todo en el Tomo I, aunque no creo haber sido un buen alumno...
Desde esa navidad fui comprando los libros de Terramar allí en Galerna y me acompañaron por muchos años en momentos donde necesitaba más material de fantasía para aprender cuantas formas había de escribir dicho género. Todavía me queda el último de "Anales de la Costa occidental" por leer. Esta vez se que lo haré con cierto pesar...No habra más.

Querida Ursula. Te confieso que cuando arranqué este Blog siempre me repetía a mí mismo que debía hacer una reseña de cualquiera de tus obras. Testimonio de ello es este pequeño Ged que se encuentra en la barra del costado desde el 2011. Sin embargo, lo cierto es que nunca me sentí a la altura. Siempre me enoja cuando hablo con otros autores que no conocen tu trabajo en la fantasía. Y más me pone de la bocha no encontrarte en las librerías. Aunque te cuento que, para la fortuna de muchos, poco antes de que te fueras al otro viento vi que habían re editado toda la colección de Terramar. Espero que te encuentren debajo de muchos arboles de navidad.


¿Conocían a esta autora? ¿Cual fue el primer libro que leyeron de ella?  ¡Cuenten y comenten!

domingo, 21 de enero de 2018

Pensamientos de un Escritor al Pedo III: Primera vez


Con un libro
Mi vieja y amada edición de El Señor de los Anillos
No creo tener un recuerdo más lindo en lo referido a los libros que mi primer lectura de El Señor de los Anillos. Fue una accidentada y ardua tarea que me propuse en el otoño del año 2004 cuando me di cuenta que si quería ser escritor tenía que leer y tenía que leer mucho. El problema en ese entonces era que me costaba bastante hacerlo. Todavía entonces me suponía un esfuerzo realmente grande y hasta entonces no había podido siquiera terminar Harry Potter o aun El Hobbit.

Lo cierto es que con respecto a Tolkien ya conocía muy bien la historia. Mi hermana me la había contado un millón de veces, había visto en varias ocasiones la película de Ralph Bakshi de 1978 y, desde ya me sabía de memoria las películas de Peter Jackson. Y creo que lo más difícil para mí fue darme cuenta de que el libro no era una historia sobre gente masacrando orcos como se ve en las adaptaciones del director previamente mencionado. Entré al libro buscando una acción al mejor estilo de Virgilio en la Eneida y me encontré con algo completamente distinto. Tan elevado, tan superior a esa vomitada comercial que me dejo culo para arriba.
Con una mezcla de orgullo y vergüenza puedo decir que "El Señor de los Anillos, la comunidad del anillo" es oficialmente el primer libro que leí entero en mi vida. Por un lado estaba decidido a demostrarme que me podía unir al club familiar de seguidores del profesor de Oxford y, por otro lado, me encontraba en una de esas etapas de la vida donde todo se descubre con un dejo de miedo  y fascinación.

A veces ciertos libros llegan en el momento adecuado de la vida y más tarde es imposible separarlos de todos esos recuerdos a contar borracho o en el diván del psicólogo. Para el año 2004 me encontraba en una suerte de primavera creativa que tuvo como resultado todo lo que he escrito desde entonces. Estaba descubriendo Blind Guardian y estaba muy enamorado de una mina. Tenía la sensibilidad adolecente en su punto culmine. Sentía que de pronto se había abierto una puerta hacia un lugar desconocido para mí que me llamaba con el irresistible canto de una sirena.

La lectura del primer tomo de El Señor de los Anillos despertaba en mi preguntas acerca de la Tierra Media muy similares a aquellas que solía hacerme sobre Star Wars y la vieja República de más pibe. ¿Cual había sido el origen de todo ese mundo? ¿Que había sido el reino de Angmar? ¿Que carajo era Tom Bombadil? ¿Quien fue Luthien Tinuviel? ¿Como fue que retornó Sauron a Mordor? Esa clase de preguntas me hacía mientras lo leía en la cama durante el otoño y el invierno frío de aquel año. Cuando me rateaba y me lo llevaba al Mc Donals













domingo, 14 de enero de 2018

Pensamientos de un Escritor al Pedo II: ¿Te calentas en una librería?


*Me refiero a si te calienta lo que venden (jijiji)


En mis ultimas visitas a las librerías del barrio me he encontrado con la ausencia total de literatura de fantasía épica o aun fantasía a secas. Esta entrada no pretende ser una queja, porque mal o bien se donde conseguirla ya que es un género que comparto con muchos autores conocidos y todos tenemos "Una librería" donde acceder a esta clase de libros. 

Pero me pregunto que ha ocurrido con todas esas obras (no necesariamente buenas) que tiempo atrás saltaban desde los anaqueles ni bien entrabas a cualquiera de las grandes como Yenny, Nadir o Cúspide. Tal vez sea un nostálgico que atesora en la memoria la época en que tenía la plata para efectivamente comprar varios de estos ejemplares al mes, tomar un café en algún bar cercano y hasta irme al cine después.
Este fue mi templo de lectura por esos años...

Sin embargo aun si hoy dispusiera de ese tiempo y dinero lo cierto es que hay pocas cosas que llamen mi atención en los estantes de estos lugares. Aun visitando la feria del libro en Buenos Aires termino siempre comprando alguna re edición de un clásico por un precio más que accesible porque, de verdad, las novedades no me seducen demasiado. 

A decir verdad, desde que empecé a conocer a autores auto publicados de este país me he sentido muchisimo más interesado por la literatura independiente que por lo que el mercado me ofrece cuando salgo de paseo. Y, eventualmente, cuando tuve en mis manos el dispositivo Kindle me fue mucho más sencillo conseguir títulos de buena fama internacional que por a o por b acá cuesta un huevo conseguir, como ocurría por ejemplo con la Saga de Geralt de Rivia. 

No quiero hacer de esta entrada un lamento del tipo "EL MERCADO ESTA SATURADO DE BASURA" por que (aunque probablemente sea cierto) es una discusión mucho más amplía de la que quiero proponer acá. Sino más bien preguntarles, con una mano en el corazón, ¿Cuando fue la última vez que compraron un libro en papel de fantasía a ciegas en cualquiera de las grandes cadenas?

En mi humildisima opinión creo que hasta el año 2009/12 aun se podía hallar una interesante oferta de este género en casi cualquier librería. Con el impulso que supuso el éxito de las películas de El Señor de los Anillos los libros de esta clase estaban siempre al alcance de la mano. Desde la re edición de obras clásicas hasta novedades que en algunos casos valían bastante la pena. Fue entonces  que conocí a Ursula K Le Guin por ejemplo, de la cual no sólo ofrecían Terramar sino también otros más nuevos (y muy buenos) como "Anales de la Costa Occidental"
Por esos años estos libros se hallaban en su propia góndola bajo el amplío espectro de "Ficción" (o el peyorativo "Infantil")  junto con algunas novedades traídas de afuera y, en el menor de los casos, un poco de origen nacional como los de Leo Batic, Liliana Bodoc y Tiffany Calligaris. Cada vez que iba a la Cúspide del Village Caballito o la Yenny de Acoyte y Rivadavia sabía exactamente en donde estaban y me pasaba un buen rato ojeando (hasta que el de seguridad me invitaba a comprar o retirarme) seguramente quejandome de la abundancia de títulos extranjeros flojos a mi parecer.

Pero al menos la oferta estaba.

Hoy me ha resultado difícil encontrar cualquier cosa, ¡Aun a veces las nuevas ediciones de Tolkien!  ¿Sera que este genero se ha relegado a comiquerias y tiendas especializadas? ¿Habrá pasado el boom comercial que yo recuerdo con tanto amor?  Cuenten sus experiencias, mientras tanto yo proseguiré en mi búsqueda de literatura de fantasía como la gente y la traeré a ustedes por aquí como desde (Ese boom) 2011 Cuando no mediaba esfuerzos a la hora de calentarme con las ofertas.